lunes, 15 de enero de 2007

CONSEJOS PARA ESCRIBIR UNA ENTRADA EN TU BLOG

¿Qué es un blog?

Probablemente, este término no lo hayas escuchado hasta que lo mencioné en las clases. Realmente, te estás perdiendo algo muy interesante.

La mejor manera de saber qué es un blog es entrando a Internet y leyendo uno. Sin embargo, hasta que lo hagas, leamos la definición de blog publicada por Reporteros sin fronteras (www.rsf.org) en su libro electrónico “Handbook for bloggers and cyber-dissidents”, y que a su vez ha sido extraído de Pointblog.com (el texto original está en inglés; la traducción es mía):

Un "BLOG" (o "WEBLOG") es un sitio web personal :

conteniendo principalmente noticias ("posts").

regularmente actualizado.

con el formato de un diario (los posts más recientes al principio de la página), con la mayoría de los posts también organizados en categorías.

preparado usando una herramienta interactiva especialmente diseñada para ello.

normalmente creado y dirigido por una sola persona, a veces anónimamente.

LOS POSTS DE UN BLOG :

normalmente son un texto ( incluyendo enlaces externos), a veces con imágenes y, cada vez más a menudo, audio y vídeo.

pueden ser comentado por los visitantes.

se archivan en el blog y se pueden acceder a ellos allí mismo de manera indefinida.

ASÍ QUE un BLOG es mucho parecido a una WEBPAGE personal, sólo que:

es más fácil de preparar y mantener, y mucho más activo y frecuentemente actualizado.

anima a un estilo más abierto y personal y puntos de vista más francos.

alenta enormemente la discusión entre visitantes y con otros bloggers.

establece un formato mundial estándar para el blogs, involucrando métodos similares: diseño a dos o tres columnas, comentarios en los postes y RSS feed (Really Simple Syndication: Sindicación muy Simple).

Para que compruebes cómo es un blog más allá de las definiciones, aquí tienes una lista (muy personal) sobre blogs interesantes (para mí). Sería bueno que los eches un vistazo, que leas algunas entradas y algunos comentarios. Y que compares los estilos de los diferentes autores. Y los temas que tratan, por supuesto.



GLOSARIO DE TÉRMINOS

Sacado del mismo libro anterior, aquí va un pequeño repaso a algo de vocabulario relacionado con los blogs. Junto a cada palabra, incluyo entre paréntesis su adaptación o traducción al español más utilizada.

NOTA DEL TRADUCTOR (YO): el término blog se traduce el término al español como “Bitácora”, pero curiosamente no se traducen otros términos derivados, como bloguer (que se convierte en bloguero, no “bitacorero” o “bitacoreador”), blogosphere (que se convierte en el calco blogosfera y no “bitacosfera” o “bitacoambiente” o algo así ), etc. Personalmente, creo que el extranjerismo “blog” es perfectamente asimilable por el castellano (aunque sea cogiéndolo por los pelos) y, aunque no sea un neologismo necesario teniendo ya la palabra “bitácora” (por otra parte, muy sugerente por todo lo que evoca: el mar, el viaje, el camino, el rumbo), también resulta evocador desde una perspectiva ligeramente ingenua y sumamente informal y divertida: blog suena como “blop” o “plop”, el ruido que hace un tarro envasado al vacío cuando se le destapa, dejando ver (y acceder a) lo que hay en su interior, lo cual es muy similar a lo que hace un blog. Pero esto son tan sólo reflexiones intrascendentales que pasan por mi mente ante detalles menores.

BLOG : Contracción de Weblog. Un sitio web que contiene material escrito, enlaces y/o fotos siendo enviado todo el tiempo, normalmente por uno individual, en una base personal.

(TO) BLOG (bloguear): Ejecute un blog o material del poste en uno.

BLOGGER (bloguero): Persona que hace un blog.

BLOGOSPHERE (blogosfera): Todo el blogs o la comunidad del blogging.

BLOGROLL: Lista de enlaces externos que aparecen en un blog, a menudo enlaces a otros blogs y normalmente en un columna en la página principal. Muchas veces, los enlaces son de una "sub-comunidad" de bloggers que son amigos.

SPAM DE COMENTARIO: Como el spam del correo electrónico. Un robot ("spambot") inunda un blog con publicidad en forma de comentarios. Es un problema serio que requiere que los bloggers y las plataformas de blogs tengan las herramientas para excluir a algunos usuarios o prohibir algunas direcciones en los comentarios.

PERMALINK: Contracción de “permanent link” ("enlace permanente.") Web la dirección de cada elemento envió en un blog. A manera hábil de marcar permanentemente un post, incluso después de que se haya archivado en el blog del que se originó.

PHOTOBLOG (fotoblog): Un blog que contiene fotos principalmente.

PODCASTING: Reducción de "iPod" y "broadcasting". Material audio y vídeo colocado en un blog y su RSS feed, para los reproductores digitales.

POST (entrada): Un elemento colocado en un blog. Puede ser un mensaje, o noticias, o simplemente una foto o un enlace. Normalmente es un elemento breve, incluyen enlaces externos, al que los visitantes pueden añadir comentarios.


DIRECTAMENTE: CONSEJOS

Un consejo es, según el DRAE, un “Parecer o dictamen que se da o toma para hacer o no hacer una cosa”. Y como aconsejar, dice de nuevo el DRAE (en la segunda acepción del término): “Inspirar una cosa algo a alguien”. Eso es lo que espero que sean estos puntos que vienen a continuación: una inspiración para que hagas de tu blog un sitio web digno de ser leído. Habrá unos consejos que te valgan más que otros, pero te aseguro que todos están escritos tras una observación de la tarea de escribir y del oficio de llevar un blog.

Un buen consejo es la de la limitación de tiempo: fíjate una hora a la que te vas a poner a escribir y el tiempo que le vas a dedicar. A la hora indicada, empieza a escribir. No lo dejes, por más ganas que te entren de no hacerlo. A todos nos gusta más “haber escrito” que escribir. Pero, oh problema, para poder “haber escrito”, hay que escribir primero. También es bueno ponerse un tiempo límite, como por ejemplo una hora, en el cual lo único que vas a hacer es escribir. No importa que durante ese tiempo te dediques a emborronar hojas o a escribir y borrar en el procesador de textos. Lo importante es que lo dediques a escribir, y punto. Ya verás como, de alguna manera, sale algo. ¡Ah! Y si de pronto te pones a escribir, te inspiras y te embalas escribiendo, no lo detengas a menos que tengas algo importante que hacer.

Anota todo lo que se te ocurra, desde un título a un tema o premisa, hasta una frase o un párrafo ocurrente. Hazlo todo en un mismo lugar a ser posible. Si lo haces en la computadora, apúntalo todo en un mismo archivo, separado por saltos de página (Word: Insertar > Salto > Salto de página; OOo: Insertar > Salto manual > Salto de página)

Elige un tema. El que quieras, el que más te interese o te llame la atención. Nuestro eje central es la opinión, y esta vez hablamos no solo de temas de interés nacional o local, sino también de interés personal.

Concreta el tema. Defínelo. Enúncialo claramente. No pienses en un título (eso lo pondrás después), ni en una generalidad. Piensa más bien en una afirmación junto con una argumentación. Por ejemplo, una generalidad sería “La piratería” o “La música pirata”. Sin embargo, un tema (término que resulta por sí mismo algo vago) o premisa sería “La música pirata es dañina porque hace descender las ventas de los discos originales” o “La música pirata es positiva porque contribuye a difundir la música”. Siempre la afirmación y el porque, la razón por la cual es cierta (o consideras cierta) la afirmación que propones.

Si quieres adelantar trabajo, y quizás hasta facilitártelo, dedica un cierto periodo de tiempo a concretar temas de la manera que se dice en el punto anterior. Por ejemplo, ponte como objetivo que, durante una hora, te vas a poner a escribir una lista de temas concretos sobre los que quieres escribir. Escríbelos unos tras otros, quizá añadiendo notas alrededor en el caso de que en ese momento se te ocurra algo que consideras bueno al respecto y de lo que no te quieres olvidar. Dedícate únicamente a eso, a definir temas. Una vez que hayas terminado, ya tienes unos cuantos temas sobre los cuales escribir. Si deseas continuar en ese momento, elige uno y escribe.

Anota las razones que te sirven para sustentar la afirmación que haces al proponer tu premisa o tema, sean estos datos reales (si es así, acuérdate de que debes citar la fuente de donde los has sacado) o creencias u observaciones personales. Por ejemplo, si tuviese que escribir un artículo acerca de cualquiera de las dos premisas que he planteado acerca la piratería, podría citar una razón originada en la observación personal. Por ejemplo, en el caso de la primera (“la piratería es dañina”), una razón que podría dar es que cada vez hay más puestos piratas y menos tiendas de discos. En el caso de la segunda (“la piratería es positiva”), podría decir que gracias a la piratería he conseguido acceder a más música y a mayor diversidad de títulos. En la medida de lo posible, trata de que al menos existan tres razones que apoyen tu premisa.

Es muy aconsejable que anotes por escrito tanto el tema como las razones que vas a emplear para argumentarla. No importa el método que utilices, si es en un cuaderno o en la computadora misma. No importa si lo haces de manera gráfica, como si se tratase de un mapa conceptual, o si escribes todo seguido. El tener por escrito tanto premisa como razones te permitirán escribir una mejor entrada para tu blog.

Escribe de corrido, sin detenerte a corregir en ese momento. Escribir, tomando este verbo con el significado de crear un texto listo para su lectura, implica dos partes: la redacción y la corrección de lo redactado. Es muy importante que siempre revises, y que corrijas al mismo tiempo, lo que acabas de escribir. La corrección no implica solamente corregir las faltas ortográficas, sino también la gramática, la puntuación, el sentido (si creemos que no expresamos bien lo que queremos decir), etc. A veces crees tener claro el tema sobre el que quieres hablar y simplemente te pones a escribir. Me parece muy bien. Hazlo. Pero una vez terminado, revísalo. Y no solamente para realizar las oportunas correcciones ortográficas y gramáticales, sino para ver si realmente en ese texto se encuentran las razones que sustentan lo que afirmas. Si te encuentras con que estás diciendo algo que no tiene sustento argumentado, que es simplemente así “porque sí, porque lo digo yo”, corrígelo. Añádele un argumento. Si no, nadie te parara bola, así de claro.

Repetición del punto anterior: escribe de corrido, sin pararte. Después, revisa y corrige. Nunca me cansaré de repetirlo: REVISA y CORRIGE. Algunos escritores con experiencia prefieren escribir directamente en el blog y publicar lo que sale. Para ellos, ese tipo de naturalidad esta bien. A ti sólo te van a salir un montón de frases hechas mezcladas con expresiones verbales que quedan bien al oírlas pero horribles al leer. Eso sin contar la desastrosa puntuación que con toda seguridad tengas. No permitas que eso sea lo que se lea en tu blog. No se trata tampoco de obtener textos dignos de premios literarios, pero sí de obtener textos que sean mínimamente legibles. No hace falta corregir hasta la exacerbación cualquier texto. Además, recuerda que, antes de publicarlo, me lo tienes que dar a mí, que ya soy un filtro. Y también que yo no tengo mucho tiempo para estar revisando todo, a no ser que sea de una manera superficial. Y que no soy perfecto y se me puede escapar un error como una casa, como a todo el mundo. Si se me escapa, y que se te escape a ti también, no es muy relevante a menos que te hayas saltado el proceso de revisión. Ahí, no es error, es incompetencia y falta de profesionalidad.

Se breve. Una entrada para blog lo suficientemente correcta está entre 200 y 600 palabras. Con menos, puedes quedarte corto. Con más, corres el riesgo de ser redundante. Asegúrate de que, si te extiendes mucho, el contenido resulte interesante. Esto no es una regla de oro, pero sí un buen consejo.

Si te tienes que extender, extiéndete, pero sólo si lo consideras necesario. Los posts largos muchas veces asustan al posible lector. Aprovecho aquí para explicarte lo que hace un usuario de Internet cuando entra a un sitio web nuevo para él: lo escanea primero con la vista para ver si hay algo de interés. Esto, desde luego, incluye el texto. Lee por encima algunas cosas (por cierto, que una manera de hacerlo es siguiendo una línea vertical imaginaria que cruce justo por la mitad el bloque de texto; si aplicas este método en una columna de un periódico la lees con más rapidez) y si le interesa, se queda en el sitio, lee lo que le pareció interesante y, si confirma su interés, revisa el resto del sitio. Si no le interesa lo que dices (o como lo dices, mucho ojo con esto), probablemente no vuelva más. No hay problema en perder lectores que no tienen una cierta afinidad con los temas de los que hablas (es completamente lógico), pero sí lo hay cuando a los lectores que pierdes sí les interesa el tema y dejan de leer porque tu texto es aburrido, mal escrito (incluso ilegible) o extremadamente largo sin necesidad. Un ejemplo de extensión sin necesidad sería cuando añades datos acerca de personas involucradas en determinados sucesos que te llamaron la atención cuando esos datos no le añaden ninguna información importante al suceso en sí. Decir que, por ejemplo, te peleaste con Fulanita, a la que conociste por Menganito, que era compañero tuyo del colegio y que toca en un grupo de punk que ha obtenido muy buenas críticas, no añade nada a la información, al suceso o a lo que sea.

No te pases de breve. Hay personas que tienen la manía de, al contar un suceso o una anécdota verbalmente, mencionan a los involucrados con los nombres propios como si uno ya los conociese. “El otro día estaba me enfadé con Menganito...”. ¿Pero quién es Menganito? ¿Acaso le conozco yo? ¡Pues no! Y como no conozco a Menganito, no poseo absolutamente nada de información acerca de él, pues me quedo con la sensación de que me he perdido una parte de lo que me está contando. En los blogs es igual. Hay que añadir aunque sea un mínimo de información que nos ponga en contexto, aunque sólo sea decir que Menganito es nuestro compañero, amigo, conocido lejano o lo que sea. Un mínimo de contexto, nada más. Por cierto, si ya hablamos de Menganito en un post anterior, y no hace falta repetir quién es Menganito. Pero sí es bueno dar de nuevo un mínimo de información, incluso incluir un vínculo al post en el que hablábamos de él (si lo hacíamos con más detalle).

Métete en el texto. Habla de ti, cuentas cosas de tu experiencia personal. Si menganito se compró un celular último modelo sólo porque fulanito dijo que tenía uno mejor que él, no te empeñes en hablar de “la superficialidad de la gente” o de “el materialismo” o temas abstractos. Ve a lo concreto. Cuenta lo que sucedió, lo que vistes. Cambia los nombres por otros, pues no se trata aquí de las personas concretas, sino de los hechos. Y explica entonces por qué te escandalizaron dichos hechos, argumenta la razón por la que crees que este u otro comportamiento es inadecuado. Y si luego, además, crees que se trata de un comportamiento generalizado, critícalo con argumentos, no sólo con expresiones valorativas del tipo “eso es malo” o “eso es bueno” y punto.

La inclusión de datos anecdóticos, divertidos y poco conocidos es un recurso muy útil. Pero ten cuidado, a ver si lo que tú das como conocimiento es en realidad una leyenda urbana.

No uses frases largas. Mejor es utilizar frases cortas. Y raciona las subordinadas y las comas, por Dios.

Si obtienes una frase larga, divídela en dos o más frases cortas.

Pero no uses muchas frases cortas seguidas. Alterna. Emplea una frase corta y una larga, una corta y una larga. Acuérdate siempre de este esquema: QUIEN + VERBO + QUÉ + A QUIÉN (o “a qué” o “el qué”).

Tampoco cambies el orden de las frases. NO: “En ir al parque habíamos quedado”. SÍ: “Habiamos quedado en ir al parque”.

No emplees localismos, jergas o giros idiomáticos muy particulares. Si quieres emplearlos, usa aquellos que sean fáciles de entender o cuyo significado pueda deducirse por el contexto, y siempre racionalos al máximo. La blogosfera es un lugar muy extenso, mundial, y cualquier persona del mundo podría acceder a tu blog. Si ese caso se diese, sólo regresará si ha entendido lo que dices.

Escribe a menudo y publícalo (en este caso, envíalo al correo del periódico o dámelo a mí). Aunque se trate de un post pequeño. No importa. Un blog reluce por la frecuencia de los post (bueno, entre otras cosas). Un blog que no se actualiza con frecuencia da una imagen de descuido por parte de su creador.

Hay algunos hechos que sería bueno que considerases, si es que no los conoces ya:

 La blogosfera (el entorno de blogs vinculados unos a otros) es una meritocracia. Cuanto mejor lo haces, más te visitan.

 Hablas para que te oigan. La que dices tiene interés. Esfuérzate entonces por decirlo de una manera interesante. Verás como poco a poco la gente te empieza a escuchar.

 La blogosfera está llena de demagogos y de gente que quiere ganarse un puesto como insultador profesional. Nunca insultes a nadie, ni afirmes cosas acerca de una persona de la que no tengas pruebas firmes.

 Los blogs permiten que conozcas gente y que esa gente se interese por ti. Además, la cooperación es esencial. Si por alguna razón sacas algo de otro sitio de Internet, cita la fuente y vincúlala.

 Si vas a salir a una fiesta, te arreglas, ¿verdad? Te pegas una buena ducha, te pones tu mejor ropa, te peinas (o despeinas), te hechas colonia (o confías en que tu olor natural será más atrayente que repelente)... En Internet, la gramática y la ortografía son la ropa y los perfumes de los que dispones. Como en una fiesta, si quieres socializar no es necesario que vayas despampanante (aunque ayuda), sino que estés con el mínimo de corrección. Para escribir en un blog, lo mejor es la naturalidad, pero no confundas naturalidad con ignorancia. Y me refiero aquí no tanto a ignorancia como desconocimiento, sino a ignorancia como “quemeimportismo”: ¿qué me importan a mí las tildes? ¿Qué me importa la estructura de las frases? ¿Qué me importan el uso de las comas y los puntos? Si te comportas con ignorancia, serás pagado con la misma moneda. Si no te importan esas cosas, ya verás como tampoco le importas a nadie dentro de la blogosfera.

 A la inmensa mayoría de las personas no les gusta leer algo del tipo “es lo k pasa en s lugar”. “Que” no se escribe “k” o “q”, que son tan sólo dos letras. En castellano, las consonantes no forman nunca palabras (con excepción de la conjunción “y”), así que olvídate de escribir como si estuvieses hacíéndolo para enviar un SMS y no quisieras que Movistar o Porta te cobren de más. Un blog no es un SMS, ni un telegrama en el que te cobran por palabra.

 En la blogosfera interesan mucho las experiencias individuales, las vivencias personales, los puntos de vista particulares y, en la medida de lo posible, originales. Así hables de opiniones generalmente compartidas con argumentos muy extendidos, trata de aportar de manera diferente. Si vas a decir las mismas cosas, dilas de manera diferente.


Para cuidarse de las erratas

Por último, añado un texto extraído de http://www.escolar.net. Es como una especie de manual de referencia para las erratas más comunes. He aquí un semblante de su creador, Arsenio Escolar, tal como lo pone en su blog (http://blogs.20minutos.es/arsenioescolar”): “He trabajado en diarios políticos, financieros, locales, deportivos, sensacionalistas; de pago, gratuitos... Soy director editorial de 20 minutos (el máximo responsable de todo lo que se publica) desde su fundación en febrero de 2000, cuando nos llamábamos Madrid y m@s. Antes fui subdirector de El País, subdirector de Cinco Días, director del diario Claro, redactor jefe del diario El Sol, director de Diario 16 de Burgos. Y mucho antes trabajé en los semanarios Cambio 16, El Globo, Tele Radio, Guía del Ocio de Madrid... He ganado varios premios periodísticos y literarios, entre ellos algunos de poesía”.

El Mataerratas

Don Fernando, las erratas son las últimas que abandonan el barco”, decía Manolo Saco al ya fallecido Lázaro Carreter hace años en el consejo editorial del extinto diario El Sol. La frase, como sabéis los habituales a esta página que se han molestado en leer la columna de la izquierda, es una de mis citas preferidas. Saco tenía toda la razón. Es casi imposible escribir sin que se cuele algún error en el texto. Pero eso no significa que no podamos evitar muchos de los fallos más comunes. El español no es tan complicado.

Hace unos años, mi padre, Arsenio Escolar, escribió este breve manual de consulta ortográfica y sintáctica donde se explican la mayoría de ellos. Hace unas semanas, apareció en una carpeta de papeles viejos. He actualizado el texto con ejemplos actuales y he sumado algunos errores más. Espero que os sirva.

El Mataerratas

Prontuario de dudas ortográficas, prosódicas y sintácticas

Arsenio Escolar. Actualizado y aumentado por Ignacio Escolar y los lectores de Escolar.net


I. Uso de la coma

Entre sujeto y verbo nunca va coma, pese a que los chicos de la radio suelen hacer pausa. "Vicente Fox, no visitó ayer Cancún" es incorrecto. Lo correcto es: "Vicente Fox no visitó ayer Cancún".

Sin embargo, las oraciones subordinadas que suspenden el relato principal sí van entre comas. Por ejemplo: "Fox, que está más preocupado por su descanso que por sus labores de Gobierno, no visitó Cancún". O bien, "Fox, que está de vacaciones, no visitó ayer Cancún". O "Martín, preocupado por el cierre, no fue a comer".

Esta norma vale también cuando la aposición, lo que va entre comas, es un nombre propio. Por ejemplo: "El presidente del Gobierno mexicano, Vicente Fox, bajará los impuestos". Pero, cuidado, debemos tener en cuenta que Fox es el único presidente del Gobierno mexicano. Decir: "El diputado del PP, Pedro Pérez, inaugura hoy una estética" es incorrecto porque existen otros diputados del PP, las comas no deben ir. No es lo mismo decir "Su esposa, María, está aquí" que "Su esposa María está aquí". En el segundo caso hablamos de un harén de esposas.
Si digo "Su hijo Carlos", debo suponer que hay más hijos. Si fuera sólo uno diría "Su hijo, Carlos".

Como veis, las comas no se pueden poner a ciegas, ya que su presencia o no y su situación en la frase pueden hacernos escribir algo diferente a lo que pretendemos.

No es lo mismo decir "El periodista José Miguel terminó a tiempo la portada" que "El periodista, José Miguel, terminó a tiempo la portada". En este último ejemplo, José Miguel sería el único periodista de la redacción.

Tampoco es lo mismo decir "No lo hice, como me dijo Arsenio" o "No lo hice como me dijo Arsenio". Mientras en el primer ejemplo hago lo que me ordenan, en el segundo caso hago lo contrario.

La elipsis del verbo, cuando lo eliminamos de la oración y lo damos por supuesto, se indica con una coma. Ejemplo: "Tu página está cerrada; la mía, aún sin maquetar". La coma entre mía y aún sustituye al verbo estar.

II. Mayúsculas

Los organismos e instituciones se ponen con mayúsculas, pero los cargos no. Es decir: Ayuntamiento, Gobierno Estatal, Dirección General, Secretaría de Salud Pública, Consejería llevan mayúscula, pero diputado, alcalde, gobernador, director general, consejero o secretario no la llevan.

III. Acentos

Vamos con los acentos.

1. Ignorar un acento o colocarlo en un lugar inadecuado es tan grave como escribir burro con uve o hermano sin hache. Si a mamá no le ponéis acento ortográfico, diréis mama, una glándula. Papá sin acento es el de Roma.

2. Las mayúsculas también se acentúan (cuando es necesario, claro).

3. Teniendo en cuenta dónde cae el acento prosódico, las palabras se dividen en agudas, llanas y esdrújulas. Para cada uno de estos tres grupos existe una regla que determina cuándo llevan acento ortográfico. Éstas son las tres reglas principales de la acentuación. Lo problemático, indudablemente, está en las excepciones y en algunas otras reglas de la acentuación que complican un poco las cosas. Pero es así, y si queremos que nos lean bien y nos entiendan tenemos que controlar este tema.

3.1. Las palabras cuyo acento prosódico carga en la última sílaba se llaman agudas y se acentúan ortográficamente cuando tienen más de una sílaba y cuando terminan en n, s o vocal. Por ejemplo: París, salmón, Cancún, café...

Según esta regla los monosílabos no se acentúan. No pongáis fue, vio, fin, dio, ti con acento.

Pero hay excepciones a esta regla. Hay monosílabos que sí se acentúan ortográficamente. ¿Por qué? Porque hay vocablos que tienen la misma forma pero distinta función y es el acento ortográfico el que nos permite diferenciarlos.
Observad: "No te dé risa". Acentuamos , del verbo dar, para diferenciarlo de la preposición de. O bien: "Para mí, el Valencia es un buen equipo". Ese mí lleva tilde para diferenciarlo del mi posesivo: "En mi opinión, el Valencia es un buen equipo".

Acentuaremos, por lo tanto, aquellos monosílabos que puedan confundirse con otros exactamente iguales en sus letras pero no en su función. Ojo, que hay muchos:

- afirmativo (Sí, te quiero) o pronombre (Se quiere a sí mismo) frente al si condicional (Si vienes te diré un secreto).

- del verbo saber (Te diré que sé poco de Carlota) o ser (Sé bueno, por favor) frente al se reflexivo (Carlota se peina el pelo).

- Él pronombre (Él nunca te dejaría abandonado) frente a el artículo (El perro nunca abandona a su dueño).

- Quién (Quién pudiera irse ahora de vacaciones) frente a quien (Quien quiera vacaciones que espere unos meses). Ver apartado número 7.

- Mas conjunción adversativa (Lo leen, mas no lo entienden) frente a más adverbio de comparación (Ella es más responsable).

3.2. Las palabras llanas, o sea las que llevan el acento prosódico en la penúltima sílaba, terminadas en consonante que no sea s o n llevan acento ortográfico. Por ejemplo, árbol, Ordóñez, útil, Túnez, González, etc.

Pero otra vez nos encontramos con las excepciones. Y por la misma razón: vocablos con la misma forma pero distinta función gramatical.

Veamos ejemplos:

- Solo frente a sólo. Lleva acento cuando se puede sustituir por solamente. "Solo ante el peligro" no se acentúa. Ejemplos: "Sólo digo que iré" y "Él vive solo".

- Como frente a cómo. "Camina como un elefante, pero habría que ver cómo caminas tú". (Ver apartado 7.)

- Cuánto frente a cuanto. "Quiero saber cuánto cuesta" y "Le daré cuanto pida". (Ver apartado 7.)

- Cuándo frente a cuando. "¿Cuándo llegarás?" y "Cuando llegues, me iré". (Ver apartado 7.)

- Aquel frente a aquél. "Aquel periódico es el mío" y "Aquél es el mío". (Ver apartado 6.)

- Estos frente a éstos. "Estos informes no son los que necesito" y "Éstos son mis informes". (Ver apartado 6.)


3.3. Las palabras con acento prosódico en la antepenúltima sílaba, las esdrújulas, se acentúan siempre. Por ejemplo, farmacéutico, náutico, aéreo, máquina, etc.

4. Los adverbios terminados en mente conservan el acento que el adjetivo debiera llevar. Así: útilmente, rápidamente, ágilmente, etc., llevan tilde porque útil, rápido, ágil llevan acento ortográfico.

5. Cuando un vocablo simple entra a formar parte de uno compuesto como primer elemento del mismo, se escribe sin acento ortográfico, conservándose el acento de la segunda palabra. Por ejemplo: decimoséptimo, rioplatense, cefalorraquídeo, etc.

6. Los pronombres éste, ése y aquél, con sus femeninos y sus plurales, llevan acento ortográfico, aunque la Real Academia acepta que no se pongan cuando no existe riesgo de confusión. Ojo, esto, eso y aquello nunca llevan acento, pero sus versiones en plural sí lo llevan si son pronombres.

7. Los relativos que, cual y quien y los adverbios cuando, cuanto, cuan, como y donde llevarán tilde cuando tengan una función interrogativa o exclamativa (aunque no se pongan los signos de interrogación o exclamación en la frase). Ojo: que la frase esté entre interrogantes tampoco implica necesariamente que tengan que llevar tilde. Ejemplos: "¿Quieres que le llame?" "No sé dónde dejé el sombrero". "¿Cuándo irás a Argentina?" "Cuando encuentre un billete barato". "¡Qué escándalo!, en este antro se juega".

IV. Errores más comunes

- No hay que confundir si no, un condicional más un negativo, con sino, adversativo. Ejemplos: "Si no mejoras tu redacción, no te publicaremos ningún tema" frente a "Tu información no es buena, sino mala". Existe otro sino, es sustantivo y sinónimo de destino. El truco para saber cuándo es un condicional consiste en poner el sujeto entre si y no. Ejemplo: “Si tú no mejoras, no te publicaremos notas” .

- No olvidéis que existe un aún, equivalente a todavía y acentuado, y un aun, equivalente a incluso y sin acento. Ejemplos: "Aún te tengo que explicar más cosas sobre acentuación" y "Aun quejándote, no conseguirás que te corrijan los textos".

- Es necesario distinguir cuándo se escribe porque, junto y sin acento, y cuándo por qué, separado y con acento: "Me enfado porque quiero" y "Te voy a decir por qué me enfado". Existe también un porqué junto y con acento: es un sustantivo. Si equivale a la causa no tendréis dudas. "El porqué de mi enfado sólo lo sé yo", "El porqué de los dolores de Carlota...".

- Ojo al laísmo, leísmo y loísmo. Lo y la son siempre objeto directo. Le es indirecto y ello es independiente del género. Así, "Le pegué un tortazo a la niña", nunca "la pegué", salvo que hablemos de una lámina y pegamento. "Le dije palabras dulces, pero la eché de casa".

- Los signos de interrogación o de exclamación sustituyen a los puntos. No escribáis: "¿Será López Obrador culpable?. Nunca lo sabremos". El punto después del signo de interrogación no se pone.

- Por favor, después de un punto, una coma, dos puntos... dejad espacio.

- Imagen no se acentúa, imágenes sí.

- Volumen no se acentúa, volúmenes sí.

- Orden no se acentúa, órdenes sí.

- En base a. No lo uséis, es un barbarismo. En su lugar: basado en, a partir de. Tampoco uséis a nivel internacional, que es otro barbarismo. Mejor en el ámbito internacional o en el mundo.

- Comillas dobles. Las comillas las empleamos sólo para encerrar frases reproducidas textualmente. Los incisos se ponen entre comas y se abren y cierran comillas. Ejemplo: "Las últimas páginas", decía el autor, "son las mejores".

- Esta área, no este área (área es femenina, sólo en caso de artículo determinante se emplea el masculino, el área).

- Delante de ni, y, o, no pongáis comas, salvo cuando inicien oraciones independientes.

- No acentuar esta en "esta última". Aparece muchas veces y en este caso esta no es pronombre.

- Etc. Se escribe siempre con punto y entre comas si continúa la frase.
Ejemplo: "Hay fotos de ministros, subsecretarios, secretarios, etc., en esas carpetas". No pongáis nunca puntos suspensivos después de etc.

- Nunca se pone coma antes de paréntesis o guiones.

- El verbo Deber significa obligación. Deber de, posibilidad. Si decimos que “Héctor debe estar en la garita”, es porque Héctor tiene el deber de quedarse haciendo guardia. Pero “Héctor debe de estar en la garita” implica la duda de que tal vez ya no esté en su puesto. Si Héctor "debe comerse las patatas", es que está obligado a ello. Si afirmamos que "debe de comerse las patatas", estamos diciendo que puede que Héctor opte por otro menú.

- Las pérdidas no se estiman, se calculan. El verbo estimar se emplea como sinónimo de calcular por culpa de una mala traducción del “estimate” inglés. Estimar en español significa apreciar y nadie le tiene cariño a las pérdidas, aunque la RAE ya admite esta acepción.